Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como MICRORRELATOS

Espejismo en el Nilo

  El último día de vacaciones quiero que sea el más tranquilo, un respiro después de todo lo vivido. Han quedado atrás las largas excursiones al desierto, el madrugón diario para contemplar los templos al amanecer, los grupos de turistas atiborrados de cámaras y fascinados por las pirámides, los vendedores de especias que no sabían cuándo rendirse, el caos de motocarros, calesas y el bullicio constante de personas deambulando por las calles, los tés con menta servidos a cualquier hora, el sol abrasador, las ancestrales filas separadas por género en terminales internacionales, los museos repletos de tesoros de valor incalculable y el heroico guía que, con paciencia infinita, nos sumergía en la historia como si fuera su propia vida; entre ruinas y explicaciones interminables, luchaba contra el calor y la fatiga para mantenernos cautivos de su relato. Este sorprendente país es una maravilla, pero mi cuerpo ya no puede con más. Como broche final y para ponerle paz a tanto aje...

UNA EPOPEYA PARALELA

  Desocupado lector de biblioteca, déjame contarte una historia que podría estar ocurriendo justo a tus pies.   Es la historia de Guille y Lulú, dos seres fantásticos, que todos los días se encontraban en el pasillo del fondo, a la derecha, donde están la novela épica y los clásicos literarios. Allí se conocieron y allí alimentaron su amor. Allí hablaban, reían, se mordisqueaban y daban rienda suelta a la imaginación. Tenían un desarrollado gusto por los relatos legendarios, se los devoraban en un santiamén y seguían buscando el siguiente. Todo era perfecto hasta que fueron descubiertos por humanos y ordenaron una desratización. Tuvieron que desaparecer por un tiempo, pero hoy se han vuelto a encontrar y, tras un beso apasionado, lo han celebrado, zampándose   “Guerra y Paz”.  

LO QUE ME FALTABA (versión)

  Me preguntaba en qué momento se había complicado tanto ser poeta, siempre lo he dejado claro: soy poeta, pero de prosa coloquial. Y ahora vienen mis personajes y se sublevan. Los muy díscolos pretenden que cambie de estilo y que me pase a la prosa poética. El representante sindical, megáfono en mano, me transmite que todos ansían revivir historias, pero más profundas, con más metáforas, menos guasa y mejor contadas. Y ahí tengo a todo el elenco, frente a mi ventana, enarbolando una pancarta reivindicativa. Hasta Guille y Lulú, los ratones de “Una epopeya paralela” se han unido a la rebelión, mordisqueando los zapatos de protagonistas y secundarios. Si esto sigue así, voy a tener que cambiar de oficio.       27/04/2024

250. SIN CONTROL

  Se santiguó tres veces antes de entrar. Era consciente de que sería la prueba definitiva. Cuatro meses acudiendo semanalmente a terapia de desintoxicación. Cuatro meses de charlas y apoyo, pero justo hoy se sentía segura. Rogó a la santa energía que iluminara su carrito y su mente, y se dispuso a caminar por los diferentes pasillos del supermercado. Perdió la noción del tiempo y del espacio hasta que le pareció oír la voz del empleado de seguridad que, con voz firme, le increpaba: “Señora, se está zampando, hasta con el papel de plata, una barra de chocolate suizo”. Rosa, avergonzada y como una posesa, en pleno éxtasis chocolatero, arrojó la idolatrada golosina y volvió a santiguarse otras tres veces, pero ahora rogando clemencia.    04/11/2023 

248. PEQUEÑO MATIZ

 —Quizás pudiéramos esperar a mañana, Carmen. Estamos bien así. Ya sabes. Como cada noche, el aroma de la cena inunda la casa, la chimenea desparrama infinitas chispas incandescentes, los niños, acostados, sueñan  con los angelitos, la perrita holgazanea agotada de su paseo vespertino, tu madre termina la labor de bolillo en su sillón orejero y dos copas de vino alegran  nuestros corazones. Todo está en calma. Somos felices. —De eso nada, Juan, llevamos de novios diez años. Ya no espero más. Quiero que vivamos juntos y te dejes de chorradas. 13/12/2023

232. ¿ESTO ES EL KARMA?

Si el traje no es para mí, me da igual. Es el traje de mi vida y ha llegado a casa como por arte de magia. Debe ser el pago a tanto padecimiento. Debe ser un milagro. Debe ser que, por fin, el más allá tiene un detalle conmigo. Hay que ser perseverante y enfocar tus sueños, ya lo decía mi abuela. Pues aquí lo tengo. Me quedaba un poco grande pero en un plis plas he cogido el largo, el ancho, lo he planchado y ya lo tengo puesto. Ring.  Señora, perdone, el paquete que le hemos entregado es para la vecina del 3ºC. En un minuto pasamos a recogerlo.   02/05/2023

234. TIKTOKER

  Armario o cornisa o barranco o edificio de veinte plantas. Que no. Que tengo vértigo y las alturas me producen como un movimiento ilusorio en la cabeza y en el estómago. Agradezco a todos mis seguidores sus sugerencias, pero me es mucho más cómodo suicidarme con pastillas. Cambio de planes: en las farmacias piden receta para todo, ya no nos podemos ni quitar la vida a gusto. ¿Desde qué puente me puedo tirar para que sea el vídeo con más   likes de este año?   18/04/2023 

218. ¿MALÉFICAS INTENCIONES?

He hecho trampa con las pastillas. Lo reconozco. Me inventé ese jueguecito de una para ti y otra para mí y así hasta que se acabaran los blísteres. Cogimos las cajas al azar, a ti te tocó Orfidal, a mí Paracetamol. No le dimos importancia. Cuando te quedaste dormido, te dije sonriendo: “perdiste, perdiste”. Nunca pensé que sería la última vez que jugábamos.  

213. TODO POR ELLA

Entre el tanatorio y la oficina de objetos perdidos ha desaparecido el jardín de mi alegría, mi bien más preciado, mi zenit y nadir, mi alfa y omega, la que da sentido a mi vida: mi hija adolescente de quince añitos. Se trata de una chica de su tiempo: rebelde, marchosa, intrépida, negacionista de normas, respondona y, a ratos, cariñosa. Ruego a quien la encuentre, la entregue una vez haya madurado y, si es posible, finalizada la carrera. Habrá recompensa.  

223. VIVIR EN UNA NUBE

Su padre es un tal José Luis o Luis José, no recuerdo ahora, lo cierto es que tiene dos nombres y cuatro apellidos. Ella tuvo la suerte de nacer en esa acaudalada familia, por eso su fiesta de cumpleaños fue el acontecimiento social del lugar,   doscientos invitados que a las tres de la mañana estaban hasta arriba de sustancias tóxicas. Lástima que el selecto grupo acabara en comisaría. Cuando llegó la policía, para alertar del molesto ruido que estaban ocasionando, los tomaron por el show de streapers que tenían contratado.  

217. NO PERDAMOS LA CALMA

  Jugando tras los cristales de mi pequeña casa frente al mar, esperé a que el tsunami se acercara. Quería hacer un vídeo de recuerdo.   21/01/2023  

211. EL MILAGRO DIVINO

La nochebuena llegó puntual como un lord inglés. Recuerdo como hace ya algunos años fuimos toda la familia a comprar el nacimiento: sus figuritas, su estrella, sus reyes. El milagro divino llegó a nosotros con humildad, verde musgo, brillo trucado, villancicos enlatados y luces intermitentes. A los pocos días el pesebre, con mirada desafiante, impuso su presencia, se erigió victorioso en el centro del salón, invadió nuestra calma, nuestra rutina,   el colocarnos cada uno en su lado del sofá, el callar durante horas. El ambiente se enrareció y a la par falleció la abuela. Dijimos, medio en broma, es ley de vida: unos vienen y otros van. Claro que en navidades posteriores fueron pasando a mejor vida el peque, la niña y mi adorado esposo. Hoy, cuando terminé de poner la mula, el buey y el papel albal del río, solo quedaba yo para montarlo y las fotos de los que faltaban. Portalito, mañana te desarmo y me compro un abeto.   18/12/2022  

208. VIDEOCONSULTA

Menuda decepción. Desde pequeño me educaron con frases contundentes como “si te duele, te aguantas”, pero ese fatídico día sentí un dolor intenso en los testículos, por primera vez en la vida mostré debilidad y me acerqué a las Urgencias del Centro de Salud cercano a mi vivienda. Ya a la entrada, el letrero de “No hay médico” no auspiciaba nada esperanzador. Iba a salir corriendo pero el celador, amablemente, me hizo pasar a una consulta y allí estaba el monitor y una voz que en la lejanía me decía. “Hola, soy la doctora García, estoy de guardia en otro centro pero dispongo de dos minutos para atenderle. Dígame: ¿Qué le pasa? Relájese y muestre en la pantalla dónde le duele”. Sorprendido pero obediente me bajé el pantalón y la ropa interior y, cuando ya los tenía a la altura de los tobillos, escuché otro mensaje procedente como del espacio sideral que decía: “Se acabó su tiempo de consulta. Inténtelo en otro momento”.   22/11/2022