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Sigo siendo estupenda (Texto seleccionado para el número 64 de la revista SPECVLVM. Club de Letras de la UCA)

Soy una chica muy guapa de pelo. Mi melena, con vida propia, habla por mí: carácter, fatiga, urgencia. Y sí, también libertad.

Me acompaña una inteligencia natural, bien condimentada con miedos, fobias y rarezas. Disfruto con el tonteo, con un roce irreverente… y con el gazpacho de mi madre, que nunca falla.

Siempre digo que escuchar es un don, y yo lo tengo.

Cuento con amigos, familia, pareja, y ¡ojo!... casa, que se dice pronto.

Por no hablar de mis carnes duritas, cerebro avispado y presencia elegante. Flexible en empeine, hombros y caderas. Mirada profunda, conversación chispeante y carácter irresistible.

Está feo que yo lo diga, pero me sobran cualidades: ingeniosa, atrevida, discreta, buena persona. Y un mogollón que se me olvidan.

Soy afortunada.
¿Soy afortunada?
Sí, coño, claro que lo soy.

Quizá debería trabajar un poco la empatía, la generosidad, la constancia, la pereza, la puntualidad, la tolerancia, la paciencia, la modestia… y, de paso, no zamparme toda la tableta de chocolate de una sentada. Pero todo a su tiempo; no quiero abrumarme siendo perfecta de golpe.

Bueno… mantra repetido, autoestima reactivada y ego un poquito masajeado.

¿He dicho ya que soy fuerte, alegre y soñadora?
¿He dicho que esta mujer soy yo?

Pues ya está. Nueva entrega de Sigo siendo estupenda: terapia nº42, liquidada.
Mañana más.

 Texto seleccionado para el número 64 de la revista SPECVLVM. Club de Letras de la UCA


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