Mi madre era muy católica y, tras devorar el Antiguo Testamento, descubrió que Sara, la mujer de Abraham, tenía 90 años cuando concibió. Aquella revelación bíblica la obsesionó. Decidida a seguir las Escrituras al pie de la letra, se quedó embarazada rozando los 100 años. Para lograrlo, recurrió a donantes de útero, óvulos y esperma. Cuando me parió, ya era anciana. El parto natural fue inviable. Me tuvieron que sacar por cesárea porque, con mis achaques y artrosis, no podía empujar. Así que, entre unas cosas y otras, nací con 75 años.
Venía equipada de serie con mala audición, presbicia, dientes postizos y memoria frágil. El pediatra —o, mejor dicho, el geriatra— me tranquilizó argumentando que una edad tan avanzada traía esos efectos secundarios inevitables.
Mi vida, como imaginaréis, ha sido dura y peculiar. Salir del vientre materno ya jubilada y con unos padres de identidad imprecisa deja huella. En vez de ir a la guardería, me llevaron a un centro de día y, en lugar de hijos, tuve nietos.
El primer recuerdo de la infancia me llega difuso. Creo que fue un viaje del IMSERSO a Benidorm: hotel de tres estrellas, comida de rancho y baile tras la cena. Incluso me lancé a un pasodoble con un pensionista de Cuenca. Pasé tantos nervios con aquel ligue sénior y repentino que acabé cayéndome en mitad de la pista.
El estrés disparó el cortisol y terminé en Urgencias. Tras quince horas de espera, diagnosticaron algo parecido a una amnesia retrógrada con confusión crónica. No era prioritario y me dejaron allí sentada otras quince horas, entre corrientes de aire, gérmenes ajenos y sillas inhumanas.
Creo que cogí frío. Creo que perdí el conocimiento.
¿Nací o morí con 75 años?
Ya no me acuerdo.
Relato ganador en el III Concurso de Microrrelatos AVV Muñoz Arenillas (Cádiz) 18/03/2026
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Me encanta.
ResponderEliminarCortito pero concentrado. Ingenioso y brillante. Ocurrente e inesperado como tus finales.
ResponderEliminarFelicidades cerebrito !!! Un beso 😘 💋
Enhorabuena! Tu creatividad es increíble!
ResponderEliminarBravoooo! Eres demasiao besos
ResponderEliminarEs un premio totalmente merecido, de los muchos que aún te tienen que dar, enhorabuena con mayúsculas.
ResponderEliminarEnhorabuena, Yayo, que grande eres
ResponderEliminarFelicidades!!! Uno más para tu colección de premios, eres increíble 🥰🥰🥰
ResponderEliminarPues pocas palabras pero con mucha fuerza y muy divertido!! Felicidades!!😘😘
ResponderEliminarBraaaaaaaaa, Yayo
ResponderEliminarQué bueno Yayo! 😍😍
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarY es que el humor, el bueno y el de calidad, es una cosa muy seria, saludable e "imprescindible". Muy agradecido
ResponderEliminarCargada de humor -como siempre- enhorabuena 👏👏
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