Ir al contenido principal

251. DE CÓMO ENGORDAR TRES KILOS SIN PASAR HAMBRE

 Hola, me llamo Enrique y quiero ayudarte. Soy tiktoker, youtuber, nutricionista y entrenador virtual. ¿Tu vida es negra y quieres que el chacra verde esperanza aparezca para encontrarte a ti misma? Pues, no lo dudes, ponte en contacto conmigo y, en un click, tu vida cambiará. ¿Te ves gordita pero quieres luchar contra los cánones de belleza establecidos que nos martirizan? ¿Quieres engordar tres kilos sin tener un motivo aparente? Pues adelante, soy la persona que buscas. Relájate, a partir de ahora, recorreremos el camino juntos. Conseguirás tu objetivo sin pasar hambre, sin privarte de nada y disfrutando al máximo.

Si puedes elegir la fecha de esta dieta, te recomiendo que sea aprovechando la celebración de la llegada del niño Jesús, es decir, en navidades  porque ya a mediados de diciembre empiezan los encuentros. Nuestras agendas echan chispas. Todos a celebrar. Todos en torno a una mesa. Todos a comer y todos a beber. Todos brindando la vida. Saborea a tope estas reuniones porque son sinónimos de engordar, que es lo que pretendes. Debes relajarte, dejar de controlar tus impulsos y disfrutar sin renunciar a caprichos.

            Si llega Nochebuena y aún no has pillado ni un kilo. No desesperes. La vida no se te pone gris. Achácalo a la genética, tiroides o a un metabolismo rápido. Sigue comiendo y ya verás cómo obtienes los resultados ansiados. Todavía están pendientes eventos importantes.

Cabe resaltar que, con el fin de conseguir tu propósito, como estás de vacaciones, te deberás tomar un relax en tu actividad física, aunque sea mínima. Adiós al gimnasio y a las caminatas. Hola a un estilo de vida relajado y sedentario: aperitivo previo, comidas abundantes,  copas a discreción y cara enrojecida del atracón.

Calculo que, terminadas las fiestas, la retención de líquidos habrá hecho su aparición. Tu cuerpo se verá más desparramado, las chichas y los michelines estarán en su salsa  y aparecerá un abultamiento significativo en la papada. Estás consiguiendo tu objetivo. No caigas en la tentación de las dietas detox, con sus líquidos y suplementos adelgazantes o las dietas fit que demonizan alimentos, por no mencionar el ayuno intermitente.  No. No Y no. Que aún queda reyes y su roscón

            Si a pesar de todo lo anterior, no has logrado coger esos ansiados kilitos, hazme caso. No tienes que parar de engullir cuando pase el siete de enero. Te puedes ir comiendo, mientras que ves la serie de turno, los restos de turrón, polvorones y alfajores. Sin remordimiento alguno. 

10/01/2024



 

Comentarios

  1. De cómo hacerte compartir y consumir, que te da razones de ayuda y casi salvación. Ironías y realidades.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La culpa la tuvo Sara (ganador en el III Concurso de Microrrelatos AVV Muñoz Arenillas (Cádiz)

                                                                  Mi madre era muy católica y, tras devorar el Antiguo Testamento, descubrió que Sara, la mujer de Abraham, tenía 90 años cuando concibió. Aquella revelación bíblica la obsesionó. Decidida a seguir las Escrituras al pie de la letra, se quedó embarazada rozando los 100 años. Para lograrlo, recurrió a donantes de útero, óvulos y esperma. Cuando me parió, ya era anciana. El parto natural fue inviable. Me tuvieron que sacar por cesárea porque, con mis achaques y artrosis, no podía empujar . Así que, entre unas cosas y otras, nací con 75 años. Venía equipada de serie con mala audición, presbicia, dientes postizos y memoria frágil. El pediatra —o, mejor dicho, el geriatra— me tranquilizó argumentando que una edad tan avanzada traía esos ...

Imaginar emociona (Primer premio (Literatura) en I Certamen Artístico Cultural cREA)

  En un estudio científico y estadístico —realizado, eso sí, a puro cálculo visual—, entre los asistentes a un concierto, llegué a un postulado inapelable: solo un 5% de la población goza del privilegio de destacar en altura, rasgos o peso. Pues bien, puedo asegurar, sin margen de error, que él no pertenecía a esa exclusiva minoría. No. Él era feo, pero no un feo común, sino un feo con historia, con kilómetros recorridos. Avejentado para su edad y visiblemente estropeado por los excesos y la mala vida. Debo admitir, con cierto bochorno, que no era solo feo, sino también desagradable. Olía a tabaco, a cerveza y a varios días sin ducha. Una pena, de verdad. Entonces, ¿qué me motivó a propiciar ese encuentro fortuito? En el fondo, creo que para conocer la verdadera razón habría que hacer otro estudio, aunque esta vez no tan científico, sino uno que indagara en la gran incógnita de la humanidad: ¿por qué hacemos cosas que claramente nos perjudican? En mi caso, quizás fue la pereza,...

De cómo mi calentamiento se hizo viral (1º finalista-Concurso microrrelatos "La Naturaleza nos habla")

 Hola, soy @GlobalBio, EcoTiktoker azul. Antes me llamaba Naturaleza pero nadie me hacía caso. Mandaba incendios, DANAs, olas de calor… y nada: solo peleas entre partidos, colas para comprar aire acondicionado y   fotos  achicharrándose en los atardeceres. Así que pensé: nueva era, nuevo algoritmo. Si no te adaptas, te extingues. Ahora soy influencer de manual. Vivo en Andorra: poca contaminación, más calma y menos impuestos, como debe ser. Mi vida es dura. Lo confieso: no me encuentro bien. Siento cada vez más calor. Estoy agotada. Aun así, hoy hice mi directo con unas décimas de fiebre. Dicen los expertos que es una ecogripe. Pero, enferma o no, se hacía necesario lanzar mi mensaje: paremos este circo . Cuando estaba en mitad del live , me desmayé. Caí redonda. Y fue justo en ese momento cuando se dispararon los corazones rojos... Estaba gustando. No sé si fue por mi destemplanza, mi cambio de estrategia o por puro morbo, pero funcionó: esta vez me escuc...

Verdades a medias

—Juan, siéntate un momento. Tengo algo que contarte. Estoy embarazada. Creí que aquella noticia nos haría reír como cuando éramos jóvenes. Pero no. Mi marido se quedó inmóvil. — Comprendo tu asombro, pero no es ningún milagro, tengo cincuenta años. Esto es pura biología. ¿Recuerdas nuestro aniversario? Pensé que el mareo era por la cena. Aquella noche me hice la prueba… y dio positivo. Juan no dijo nada. Se levantó con una calma extraña y abrió su libreta de cuentas. —Mira —dijo, pasando páginas—. Aquí está todo lo que nos costó Daniel: guardería, colegio, universidad, el coche, el bodorrio… hasta el psicólogo cuando dejó la carrera. Levantó los ojos hacia mí. —He dedicado toda mi vida a ser padre. Cerró la libreta. —Me debes medio millón de euros, porque yo no puedo tener hijos. Soy estéril. Entonces comprendí que había llegado el momento de contarle la otra mitad de la verdad.         02/07/2026

Y EL SÉPTIMO DÍA DESCANSÓ (Texto publicado en el núm 56 de la revista SPECULUM (Club de Letras de la UCA)

 Él es el más alto. Él es el más tranquilo. Él es el más confuso. Él es el más sibarita. Él es el más amortiguado. Ella, ella es la más espiritual. Estos son mis seis novios, con arroba incluida. Cada día de la semana le toca a uno. En una hoja Access voy anotando: nombre, aficiones, conversaciones frecuentes y apetencias sexuales. Que no quiero herir sensibilidades.             El más alto se llama Jesús, es de Sevilla, como el Jesús del Gran Poder y para más INRI, nunca mejor dicho, siempre tiene cara de pena, pero besa bien, por eso le he asignado el lunes, para ir entrando poco a poco.             El martes tengo a Lorenzo, el más tranquilo. Siempre llega tarde. Le tengo que recordar que no tenemos todo el día; que contra pereza, diligencia. Le tengo que recordar que empiece por arriba pero que se pare, sin prisas y con esmero, donde él sabe. El más confuso, si...

Tacones más sensatos que lejanos

                    Yo quería ser chica Almodóvar, como Penélope Cruz en Volver , ocultando el cadáver del marido en un arcón congelador. Pero, para mi infortunio, ese universo ochentero y glamuroso se escapó mientras trabajaba como maestra en una escuela de un pueblo perdido en la sierra de las Villuercas. Hoy, uso tacones más sensatos que lejanos. Ya soy mayor, abuela, y tengo pocas ganas de ese mundo de lucimiento y trasnocheo. El manchego, en cambio, sigue imparable: ha triunfado en Venecia y posa, flanqueado por dos bellezas de piel lechosa, altísimas y que sólo se entienden en inglés: sus nuevas chicas. Cuando pensé que había perdido el tren de la fama, de los cócteles y vestidos llamativos, caí en la cuenta de que vivo en Extremadura, y que ese tren de mi vida salió de la estación con horas de retraso y terminó averiado en mitad de una dehesa y de la noche. ¿Un desastre ferrovia...

Casi algo (Texto publicado en el número 63 de la revista SPECVLVM. Club de Letras de la UCA)

Basándome en la astrología, esa ciencia infalible donde las haya, he llegado a la conclusión de que, gracias a una confabulación cósmica entre Saturno, Júpiter y Venus, el azar quiso que coincidiéramos en espacio, tiempo y app. Nos encontramos tecleando una calurosa madrugada de agosto, con el cambio climático en modo horno turbo —a pesar de los negacionistas—, con el corazón hambriento de nuevas experiencias y con un montón de gin tonics en lo alto. Dos horas de fantasías y cochinadas digitales dieron lugar a una cita in situ, o como se diga. Nos encontramos, nos vimos y, oh, superamos esa prueba visual implacable: altura, talla, ojos e incluso zapatos. Nos gustamos. Nos gustamos tanto que, después de cinco cervezas, nos fuimos a la cama. Te llevé a mi terreno, a mi barrio, a mi casa compartida. Tuve valor, lo sé. Pero las cosas vienen así y no vale plantearse moralidades ni estrecheces. Nos acostamos y punto. Te fuiste muy temprano. Casi me liberé con tu ausencia, pero tu olo...