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ASESINO DE ILUSIONES (Texto incluido en el libro antología Palabras Mayores III (ACREM) (Texto publicado en el número 50 de la revista SPECULUM. Club de Letras de la UCA)

Salí de la consulta del traumatólogo con un diagnóstico claro, preciso y por escrito. Aún no entiendo cómo el facultativo llegó a esa conclusión, porque cuando me atendió no levantó, ni una sola vez, los ojos del teclado ni de la pantalla de su portátil. No nos cruzamos la mirada y ni siquiera me tocó la rodilla, que estaba dolorida e hinchada y que, a la postre, era el motivo fundamental de la visita. Solo escribía y escribía en su ordenador. Me hacía preguntas y volvía a escribir, era como una especie de psicólogo de huesos. Cuando, cojeando y abrumada, salí a la calle, eché un vistazo al informe médico y pensé: seis años de carrera, dos para aprobar el examen MIR, otros cuatro para sacar la especialidad y el muy, muy, mira cómo me retrata: mujer de avanzada edad, bebedora, fumadora, obesa y menopaúsica. Solo le faltó decir que me gustaba estirar la madrugada o que pertenecía al círculo más cercano a Joaquín Sabina. Pero bueno, galeno, ¿me quieres hundir en la miseria? ¿Eres el ant...

NO ME ENFADO, PERO ME DA CORAJE (publicado en el núm. 53 de la revista Speculum del Club de Letras de la UCA)

Antonia Sánchez Prieto era la reina de su pueblo. Y le gustaba. Se sentía feliz provocando admiración. Siempre que iba por las empinadas calles, todos, al pasar, le prodigaban maravillosas sonrisas que, si las subtituláramos podrían leerse como: eres adorable Yo soy su amiga. No me enfado pero me da coraje que sea así tan, tan encantadora. Su rostro es hermoso, delicado, tierno. Su carácter, dulce y   discreto. Es inteligente, solidaria y, y no sigo porque voy   vomitar. Cuánta perfección en metro setenta, por cierto, también es alta, como habréis comprobado. Todos la llamaban Lucía, porque decían que Antonia no le pegaba y, ni cortos ni perezosos, la apodaron con el título de una de las canciones más bellas. Yo me llamo Francisca y, con suerte me llaman Paqui, pero nunca Penélope. Si vamos de Serrat, pues Serrat para todas.             Mi vida ha sido dura, siempre al lado de Lucía y, aunque la belleza es efímera, seg...

225. UNA TILDE DECISIVA

Pensando en mi extraña dieta de adelgazamiento andaba liada mi mente, cuando, de pronto, se tropezó conmigo el librero de la esquina. Creo que en nuestro fugaz encuentro me acercó a la nariz un paño impregnado en algo parecido a cloroformo porque me quedé dormida y cuando abrí los ojos, me encontraba en su casa.   Con cara burlona, reconoció el buen hombre que se trataba de un secuestro narrativo en toda regla. Y, ¿qué pides como recompensa?, me atreví a preguntar. Él, sin dudarlo, me dijo que un relato. Yo, en tono bastante seco, le comenté que esto de la escritura es un poco lío y que prefería pasar a la historia como Sócrates que solo hablaba y hablaba y que eran sus discípulos los que se encargaban de las tildes, reglas y demás enredos gramaticales. El librero, en tono socarrón, argumentó que yo no tenía clá o grupo de personas que me aplaudieran y que después de exponer mis ideas dijeran: fenomenal, qué hondura, que cadencia, qué sentimiento… con lo cual, si quería retornar a ...

EL RADAR (Texto publicado en el número 52 de la revista SPECVLVM. Club de Letras de la UCA)

  Era una noche cerrada. Yo iba en mi coche conduciendo tranquilamente cuando, de pronto, en una recta, me llamó la atención una chica vestida de blanco, sucia de barro, empapada por la lluvia y demacrada. Decidí parar. —Hola, ¿puedo ayudarte en algo? —Es una pregunta difícil de contestar. Mi vida, o mi muerte, están llenas de profundos cuestionamientos. No sé cómo me llamo o qué edad tengo. Vivo de noche y, aun estando muerta, me pueden ver y escuchan mi voz. —Claro, ya me sonaba tu aspecto… Tú eres la niña de la curva. —Es verdad, con tanta cháchara, se me había olvidado decirte que viene una curva muy pronunciada y que debes reducir la velocidad porque allí es donde yo perdí la vida. —Perdona, pero ya la curva ha pasado y ahora esta recta se extiende varios kilómetros. —Tienes razón. Me explico. Yo me maté atrás, en la curva pero me vengo andando para  entrar un poco en calor porque no veas el frio que paso. La verdad es que me he llevado muchos años avisando de...

JURÁSICAS TRINITARIAS

Nos unió el colegio de monjas, nos separó el destino y el azar quiso que, después de medio siglo, una encontrara a otra y, así, hasta treinta que, inicialmente, formamos el grupo de entrañables amigas de la infancia, y, por ende, el grupo de WhatsApp correspondiente, cuyo asunto es Jurásicas trinitarias . Nos damos los buenos días, las buenas tardes, noches y que sueñes con los angelitos. Te levantas y ya tienes ochenta mensajes. Los abres porque estás esperando uno de tu hijo que vive en Japón, pero no, son de las amigas del cole, que te desean que Dios te bendiga y que pases un bonito día. Como casi todas son abuelas, te inundan de fotos de sus nietos en cumpleaños, travesuras y graduaciones varias. Al llevarnos tan bien, nos hemos apuntado a un curso de “Patrimonio: Conozca su ciudad” y aprovechamos las excursiones para ponernos al día de nuestras vidas.   ¿Cómo estás Asunción?, y tu nieto, ¿hizo ya la primera comunión? Dolores, te veo bien, debes animarte y que la depres...

106. LA COLA DEL INSS

     —Buenos días, ¿es usted el último? —Sí señora, aquí llevo un rato esperando.Con este colapso en las citas previas del INSS, realizar cualquier gestión es una proeza. Hace ya tres años que estoy por resolver un problemilla con mi jubilación. Después de toda la vida trabajando en la empresa familiar y al pedir mi vida laboral, comprobé que no he cotizado ni un solo día, que pertenezco a la economía sumergida, o como se llame, así es que no me queda otra opción que solicitar la pensión no contributiva. Menos mal que sisé aquí y allá y tengo mis ahorros a buen recaudo. Con la familia no cuento, pero tengo muchos amigos y con eso, de momento, voy tirando. —Pues yo vengo a que me suban la retención del impuesto IRPF, porque me pone furiosa que la declaración me salga positiva en junio. Me parece de maravilla contribuir con al sostenimiento de los gastos públicos pero ya podían respetar las pensiones medianas y que pagaran más los ricos —dijo resignada la buena señora...

ILUSIÓN DE VERDAD (Primer premio en la VII Edición del Certamen Literario “La Arboleda Perdida” Puerto de Santa María .Cádiz)

Hoy puedo decir con orgullo que a los veinte años me he convertido en un pez, en un pez raya, para ser más exactos. Vivo, nado y floto en la costa de El Puerto de Santa María. Sí, así como suena. Me he convertido en un pez difícil de ver, mi cuerpo es plano, más ancho que largo, de color tirando a gris y con mucho vivido a mis espaldas o como, en este caso, se diga. Pero eso no lo puedo contar todavía. Aún no. Quizás, para entrar en el meollo del asunto sea conveniente escarbar en la verdad de mi vida y de mis recuerdos. Todo empezó algunos años antes, cuando era pequeño. En aquel entonces, yo tenía cuerpo humano pero no me notaba notado. Mi carácter era anodino, insustancial   y si, en ocasiones,   me ponía farruco mi madre se acercaba con dos intenciones de alpargatazos y el tema quedaba zanjado. En el fondo, me sentía tan poco importante como la virgulilla en los teclados ingleses. Llenaba mis días de desaliento, de falta de ganas. Por todo ello, al llegar a los quinc...