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175. Esotérico amor

  Yo quería encontrar el amor. Estaba harta de apuntarme a talleres literarios y clases de salsa; así que corté por lo sano y recurrí a métodos alternativos. Aunque parezca increíble, conseguí mi objetivo y… mi siguiente conquista se llamará Gerardo Sánchez. Se podría haber llamado Gerardo Diego, pero a su padre el nombre le sonaba familiar, lo había oído en algún sitio y prefirió apellidarle Sánchez. Su  madre,  aunque parezca raro, en eso estaba de acuerdo con el cónyuge. Por todo ello,  mi novio se llamará Gerardo Sánchez Sánchez.    Me lo ha dicho una vecina que es vidente en sus ratos libres. Tiene poderes, pero como eso no le da para comer, trabaja por la mañana echando horas en una casa, y por la tarde se concentra y te predice el futuro. Solo me lleva diez euros, por aquello de ser conocida. Ya estaba yo buceando por las redes sociales para localizar a mi nuevo amor, cuando sonó el timbre de la puerta. Por la mirilla vislumbré una person...

NO PASAN LOS SIGLOS (Texto publicado en el núm 48 de la revista Speculum. Club de Letras de la UCA)

¡Temblad, temblad alumnos de la Educación Secundaria Obligatoria! Temblad, también, bachilleres, universitarios, profesores y ciudadanos en general. Preparad todos vuestro lóbulo lateral derecho del cerebro, porque hoy toca memorizar. Atrás quedó el 12 de octubre de 1492; el día que marcará nuestra existencia, de ahora en adelante, será el 16 de noviembre de 2021. Y no lo digo yo, lo dicen las grandes cadenas de televisión, la prensa escrita, la radio, los tiktoks y hasta el vecino del segundo que no sale de casa. Y es que en este preciso día, su majestad Felipe VI, tras cincuenta y tres años de existencia, se ha subido en un autobús público. Este hecho insólito estuvo organizado por el jefe de protocolo de la Casa Real, por lo visto, pretenden que Su Alteza transmita una imagen de moderno y fresco, como su padre, quieren que se relacione con el pueblo llano. Cuando el séquito real entra en el autobús eléctrico, limpio y desinfectado al efecto, se encuentra dentro con súbditos de ...

95. Nuestro lujurioso rincón

No sé si te fui infiel o desleal. Lo que sé, con certeza, es que nuestra relación se estaba convirtiendo en un vínculo tóxico e inestable. Fuimos creando una obcecada obligación a la convivencia con casi el compromiso tácito de la monogamia. Me sentía presionada, dependiente y subyugada a ti. Día y noche no dejaba de rondar tu presencia, no dejaba de anotar pensamientos e ideas que luego te comunicaría para saber de tu valiosa opinión y obtener tu aprobación. Poco a poco me fuiste aislando y eso hizo que me alejara de la realidad. Tenía que demostrar mi claridad de conceptos, mi capacidad de síntesis y debía rematar, a ser posible, con un final magistral y sorpresivo. Sonará a sarcasmo, pero tu complicidad y el reconocimiento ajeno me hicieron sentir una importancia ficticia. Estaba crecida. Desvariaba pensando   que era la gerente de una fábrica de relatos o   la responsable de una columna semanal en un periódico de gran tirada y difusión. Hoy, en la lejanía temporal, ...

173. UN AZUL DESCONCERTANTE

Querido yo: Te escribo esta carta para despedirme. Me he pasado toda la vida rindiendo culto a la belleza en sus más variadas manifestaciones: proporción, colores, armonía…, sin menospreciar la compasión, la verdad   o el sosiego. Y, aunque resulte paradójico, me estoy pasando toda la muerte en una inhóspita y gélida   sala de urgencias de un hospital comarcal, rodeado de otros que, como yo, no saben lo que está pasando.             Sé que soy un poco melindroso y paranoico. Esta mañana, sin ir más lejos, me he levantado con diarrea, taquicardia y destemplanza; después de tres test de antígenos, todos negativos, consideré oportuno acercarme a urgencias. Era covid, seguro. En este caso, y a pesar de la reacción, un tanto especial, del equipo médico, la sintomatología me concedía la razón. No lo dudaron y, sin mediar palabra, cogieron una vía y por goteo intravenoso, me administraron un no sé qué. La vida se me iba a bor...

174. VIDAS TRUNCADAS

A mí me parecen manchas de rotulador, señor agente. Porqué habría de matar a mi amor platónico, ¡ay!, con lo que yo la quería. Era mía y solo mía. Tan solo le pregunté si alguna vez ella también me había amado y me dijo que sí. Pero luego añadió: bueno, no. No sé. Después es esta respuesta ya no recuerdo casi nada. Me sentí de golpe fatigado, atolondrado y busqué un bar próximo. 02/03/2022  

154. LAS MATEMÁTICAS DE MI YO

Dicen que soy feliz, demasiado feliz comparada con la media. Según el CIS, de obligada referencia a pesar de su merecido desprestigio, saco un notable raspado en el tema de la felicidad. La tendencia y la encuesta predicen que mi felicidad irá en aumento. Esto de las estadísticas no hay quien se las trague. Resto: 2, 0, -2.             Toda mi vida la baso en los números porque soy profesora de Matemáticas en Secundaria; sin ir más lejos, ayer conforme iba explicando los contenidos de la unidad didáctica 5, entre “cállate” y “guarda el móvil”, me sorprendí de lo bien que mis explicaciones estaban fluyendo. Multiplico: 2, 4, 8. Claro, que no había tenido en cuenta   los bostezos de la última fila y las miradas perdidas de la primera. Divido: 2, 1, 0.5. Tezanos, ¿no decías que era tan feliz?             Cuando a las dos y media doy por terminada mi jornada laboral, sigu...