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Entradas

133. El camino del éxito

  Hablando todo el día con el loro del vecino dice que pasa el tiempo. Que si el loro le responde, que si el loro le comprende, que si el loro le hace compañía. Habrá que aumentar la dosis de Tranquilil concentrado. Creo que está delirando, dijo el médico . Pobre chaval, esto es lo que trae ser becario en la City de Londres, comentó, sin dejar de prestar atención al tráfico, el conductor de la ambulancia.   27/04/2021  

132. La batalla de Argel

  Se veían en la biblioteca. Todos los días, a la misma hora, se encontraban en el pasillo del fondo, donde estaban los tratados de Historia Contemporánea. Allí se conocieron y allí alimentaban su amistad. Allí hablaban, reían y daban rienda suelta a su imaginación. Se recorrían diariamente y   de arriba abajo toda la colección de libros y revistas. Tenían un desarrollado gusto por los ensayos, sobre todo de guerras, se los devoraban en un santiamén y ya estaban buscando el siguiente. Todo era perfecto hasta que fueron observados por humanos y ordenaron una desratización. Tuvieron que desaparecer por un tiempo, pero se volvieron a encontrar y lo celebraron zampándose   “La batalla de Argel”.   20/04/2021

129. Y mi primo sin venir

Le conocí en la web “Naranja y media.es”, me mandó un beso virtual y mil iconos cariñosos y adjuntó una foto y yo le correspondí con otra y decía que se llamaba Juan Ramón, pero que le llamara “primo” que era así como más caló y día y noche estábamos en contacto con mensajes y whatsapps y a la semana ya estaba ciberenamorada y, aunque nos daba vértigo, ansiábamos conocernos y nuestras hormonas estaban disparadas y planeamos un encuentro furtivo en Rabat y nos encontraríamos a las cinco de la tarde en la puerta principal del aeropuerto, él con un ramo de rosas amarillas y yo con una sonrisa abierta y fresca y llegué a mi hora y él no estaba y ya eran las doce de la noche y mi primo sin venir y estaba oscuro y me empecé a poner nerviosa y el aeropuerto se vaciaba y a unos diez metros dos hombres no hacían otra cosa que mirarme y sus miradas eran amenazantes y mi primo sin venir y uno se acercó y me empujó y se llevó mi bolso y mi maleta y el otro, a volandas, me metió en un coche y ...

130. EXTRATERRESTRES

  Me llamo Cuca, Cuca Racha, a lo Jame Bond pero en plan insecto. Comparto con el agente 007 que también soy inglesa, pero nada más. Dicen que resulto asquerosa y repulsiva, lo que no mencionan es que tengo poder, soy capaz de hacerme con la cocina de una vivienda en un abrir y cerrar de ojos. Caracterizada y con mucha ilusión me presenté al podio y fui eliminada porque, por lo visto, lo mío no era original. Un tal Kafka había escrito una novela corta en la que el protagonista Gregorio Samsa se había transformado en un enorme insecto, con forma de cucaracha y… no, no. Y   no. Ese insecto era un escarabajo, que en este gremio nos pasa como a los chinos: entre nosotros nos diferenciamos. Qué incultura. Yo tengo forma plana con patas grandes y Gregor era cualquier cosa menos plano: era convexo en ambos lados, vientre y espalda y sus patas, pequeñas. Pero me descalificaron, así que vuelta a pensar. Me vestí de paso de cebra, era fácil, la verdad, solo debía llevar grandes líneas...

126. EL PERSISTENTE DINOSAURIO

“Su marido era insufrible y por eso lo mató”, así rezarían los titulares del periódico local a la mañana siguiente. Lo visualizo con claridad meridiana. Desde que tengo en mente este plan maquiavélico, lo he envenenado, apuñalado y hasta tirado por un barranco. Pero cuando me despierto, mi marido siempre está ahí, como el persistente dinosaurio. Otra vez he fallado en algo, pienso al verle cada mañana.   02/03/2021

143. YO NO SOY MANUEL VICENT

  Me gustaría ser abogado, periodista, afamado escritor de novelas, relatos cortos, teatro, biografías, libros de viajes   y un sinfín de cosas más. Me gustaría que me gustara los Principios Metafísicos de Spinoza, los versos de Safo, la Metamorfosis de Ovidio o Ramón Llull, quien quiera que sea. También me gustaría que me gustara la música clásica, más de media hora de jazz, el retrato del Cardenal o el prólogo al Persiles. Y, de paso, me gustaría saber si los mirlos blancos también cantan. Pero no, yo no soy intelectual. Me gusta ser primaria. Soy de los malotes Janis Joplin o Sabina, de Van Gohg. Soy de una buena película, de andar descalza por la playa y de las trepadoras y magentas buganvillas. Me gusta la otra Metamorfosis, la de Kafka, absurda y fantástica. Me gusta: Leer , por ejemplo: "La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". Y en el escalón más prosaico, cuatro likes me distinguen: las patatas fritas de paquete, estilo fe...

127. EL TOP LESS AZUL

Cómo se ponen los cuerpos y las cabezas... Qué pena… Yo no es que hubiera valido mucho, de llamar la atención, pero así no estaba, qué va, qué va… es que se descuelga todo, qué horror, mira que voy a pilates, a andar, a todo… pero no hay manera de frenar esto. Qué pesadez, ya quiere mi amiga ir a andar por la orilla de la playa, es que no para quieta, pero si aún estamos en marzo… pues nada, que ya he quedado, ¿qué me pongo?, ¿dónde tendré el bañador del año pasado? Seguro que está en el armario del pasillo, ese de cosas inservibles, donde lo mismo encuentro   el florero horrible que me regaló mi suegra, que la bolsa de la playa que, por andar siempre con prisas, aún tiene restos de arena. Seguro que el protector solar se ha abierto y vertido. Qué mal, qué mal… Allí estaba, descolorido y cedido, mi marchito bañador. No hay problema, ahora salgo y me compro algo, que para eso tengo dinero. Tengo que gastar que después los bancos me cobran por tener mucho efectivo. Dicen sus e...