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De cómo la policía arruinó mi carrera literaria (Premio del Cliente. III Concurso de terror La Casapuerta)

  Antes era una asesina psicópata sexual. Tras cargarme al monitor de pilates, al repartidor de Amazon y al vecino ruidoso del segundo B, y con la policía pisándome los talones, decidí reformarme, pasar desapercibida y mezclarme con gente de bien. Cádiz, ciudad alegre y provinciana, se convirtió en mi escondite perfecto. Para despistar, me apunté a un taller de escritura. Allí aprendí sobre el narrador omnisciente, el monólogo interior y hasta el realismo sucio. Mi vida pasada se convirtió en una fuente inagotable de inspiración. Transformé mis crímenes en relatos. Este mes de noviembre tocaba escribir algo sobre dulces. Fue sencillo: narré un viaje del IMSERSO en el que envenené a un jubilado de Astilleros con un hueso de santo recién hecho, relleno de yemas, caricias y orfidales. Llegó el día del encuentro literario. Estaba enfrascada escuchando los trabajos de mis compañeros cuando irrumpieron cinco policías uniformados. C on cara de circunstancia, anunciaron que venían a de...
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Imaginar emociona (Primer premio (Literatura) en I Certamen Artístico Cultural cREA)

  En un estudio científico y estadístico —realizado, eso sí, a puro cálculo visual—, entre los asistentes a un concierto, llegué a un postulado inapelable: solo un 5% de la población goza del privilegio de destacar en altura, rasgos o peso. Pues bien, puedo asegurar, sin margen de error, que él no pertenecía a esa exclusiva minoría. No. Él era feo, pero no un feo común, sino un feo con historia, con kilómetros recorridos. Avejentado para su edad y visiblemente estropeado por los excesos y la mala vida. Debo admitir, con cierto bochorno, que no era solo feo, sino también desagradable. Olía a tabaco, a cerveza y a varios días sin ducha. Una pena, de verdad. Entonces, ¿qué me motivó a propiciar ese encuentro fortuito? En el fondo, creo que para conocer la verdadera razón habría que hacer otro estudio, aunque esta vez no tan científico, sino uno que indagara en la gran incógnita de la humanidad: ¿por qué hacemos cosas que claramente nos perjudican? En mi caso, quizás fue la pereza,...